LÍDERES Y PROFESORES INOLVIDABLES.

Líderes y profesores inolvidables
En este último artículo de este mes de Abril me gustaría hablarte sobre un tema que creo interesante reflexionar, especialmente si tienes personas bajo tu responsabilidad. Ya sea como empresario, directivo, responsable de departamento o como profesor.
Sabes durante una parte importante de mi vida profesional especialmente al principio, debo admitirte que mi obsesión fue “los números”. Esos números pueden ser las ventas, los beneficios, el stock, la productividad, las calificaciones en los exámenes, etc. Con esto no quiero decirte que ahora los números no sean importantes, todos sabemos que al final los números son los que mandan en cualquier organización. Pero no dejan de ser más que indicadores que nos sirven para evaluar nuestros objetivos y que jamás deberían desviarnos de lo verdaderamente importante. ¿Qué es lo importante?
Antes déjame explicarte el efecto que provoca estar “cegado” por los números. Después de dirigir diferentes unidades empresariales en diferentes posiciones siempre sucede lo mismo. Cuando los números te acompañan todo es “felicidad” o al menos no hay “problemas” (quejas, reclamaciones, reproches, conflictos, etc.) ¿Pero que no haya problemas a priori, implica que estamos haciéndolo bien? No.
Sin embargo, es a lo que nos hemos atado para sentir que tenemos un control sobre algo que es mucho más complejo; gestionar personas (empleados, estudiantes, etc.) Recuerdo un directivo que un día de visita en mi delegación me dijo: “Javier mira las ventas son como la nieve. Cuando la nieve está alta (ídem ventas) todo se ve perfecto. Pero cuando la nieve comienza a derretirse (caída en ventas), se ve toda la suciedad que hay en el suelo (problemas reales en la empresa)”. Y así es como nos comportamos en muchas ocasiones, buscando a toda costa los números. Los números son las ventas, los beneficios, los stocks, ratios de productividad, de absentismo, el porcentaje de aprobados y suspendidos, …etc.
El problema de fijar como objetivo principal los números no solo es exclusivo de la empresa o la educación piensa por ejemplo en las competiciones deportivas. El caso más evidente es el de un entrenador de futbol que mientras que su equipo gana partidos da prácticamente igual como jueguen y como esté el equipo. Si el equipo es un polvorín en el vestuario, si tenemos un equipo en el que no se apuesta por el relevo generacional y se prefiere ser conservador, etc.
En el mundo del fútbol tenemos ejemplos de equipos que no pensaron en el futuro y el relevo por ejemplo de sus plantillas, porque lo importante era sacar “los números”. Entonces no se dan minutos a sus suplentes y el talento acaba marchándose ante la falta de oportunidades, convirtiéndose en un proyecto poco sostenible, que además con el tiempo acaba afectando a los números. Y entonces ¿sabes que sucede? Toca hacer las maletas y a otro lado.
¿Por qué? Porque ponemos el foco en los números y no en las personas. Piensa que da igual lo bueno que seas, en algún momento de tu vida “la nieve” bajará y entonces ¿te has planteado que sucederá? ¿Quieres pertenecer a ese selecto grupo de “Líderes y profesores inolvidables”?
Mi consejo es que allí donde estés grábate esto a fuego: tu objetivo son las personas (empleados, futbolistas, estudiantes, etc.), ellos son los auténticos artífices de tu éxito y no los números. Estos son solo una consecuencia y creéme nadie te recordará por ellos, si las personas a las que en algún momento puede que les llegaste al corazón.
“Donde hiciste las cosas bien siempre te van a extrañar, aunque no te lo digan”.
Este se convirtió en mi principal foco cuando fui consciente de la clave del éxito. Y así lo llevé a cabo allí donde estuve y ahora también en las empresas para las que colaboro o universidades como la Universidad de Alicante o Universidad Jaime I en las que tengo el honor de colaborar como profesor colaborador o asociado.
Me gustaría acabar este artículo con una historia relacionada en esta ocasión con el área educativa muy relacionada con el título de este artículo “Líderes y profesores inolvidables”.
” Un anciano se encuentra a un joven quien le pregunta:
¿Se acuerda de mí? Y el anciano le dice NO. Entonces el joven le dice que fue su alumno. Y el profesor le pregunta: ¿Qué estás haciendo, a qué te dedicas? El joven le contesta: Bueno, me convertí en profesor. Ah, qué bueno ¿Cómo YO? (le comenta el anciano). Pues sí. De hecho, me convertí en profesor porque usted me inspiró a ser como usted.
El anciano, curioso, le pregunta al joven en qué momento fue el que lo inspiró a ser profesor. Y el joven le cuenta la siguiente historia:
“Un día, un amigo mío, también estudiante, llegó con un hermoso reloj, nuevo y decidí que lo quería para mí y lo robé, lo saqué de su bolsillo. Poco después mi amigo notó el robo y de inmediato se quejó a nuestro profesor, que era usted. Entonces, usted se dirigió a la clase:
El reloj de su compañero ha sido robado durante la clase de hoy. El que lo robó, por favor que lo devuelva. No lo devolví porque no quería hacerlo. Luego usted, cerró la puerta y nos dijo a todos que nos pusiéramos de pie y que iría uno por uno para buscar en nuestros bolsillos hasta encontrar el reloj.
Pero nos dijo que cerráramos los ojos, porque los buscaría solamente si todos teníamos los ojos cerrados. Así lo hicimos y usted fue bolsillo a bolsillo, y cuando llegó al mío encontró el reloj y lo tomó. Usted continuó buscando los bolsillos de todos, y cuando terminó dijo: Abran los ojos, ya tenemos el reloj”
Ese día, usted salvó mi dignidad para siempre. Fue el día más vergonzoso de mi vida. Pero también fue el día que mi dignidad se salvó de no convertirme en ladrón, mala persona, etc. Usted nunca dijo nada, y aunque no me regañó ni me llamó la atención para darme una lección moral, yo recibí el mensaje claramente. Y gracias a usted entendí que esto es lo que debe hacer un verdadero educador.
¿Se acuerda de ese episodio, profesor?
Y el profesor responde: Yo recuerdo la situación, el reloj robado, que busqué en todos, pero no te recordaba, porque yo también cerré los ojos mientras buscaba “
Esto es la esencia de la docencia:
“Si para corregir necesitas humillar, no sabes enseñar”
Un verdadero profesor y/o directivo no solo consigue resultados; consigue que sus alumnos y/o equipo crezcan, maduren, aprendan, promocionen, se ilusionen, disfruten con lo que hacen, se comprometan, … y si lo haces bien créeme acabarás dejando una huella imborrable
¿Y tú que huella dejas en los demás?
Si quieres formar parte del selecto grupo de “Líderes y profesores inolvidables”, dejando huella en las personas de tu alrededor, te invito a leer mi libro “Viajando juntos al éxito”. Un libro disponible en Amazon, en el que descubro las claves del éxito empresarial y profesional a través de mi propia experiencia.
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Javier Giménez Divieso acompaña a Profesionales, Empresas y Equipos a mejorar sus resultados, a través de la Formación, Mentoring y el Desarrollo Personal.
Directivo senior con más de veinte años de experiencia en diferentes unidades de negocio nacionales. Trabaja actualmente como Formador, Mentor, Conferenciante, Coach Ejecutivo y Equipos certificado por ICF.
Además está acreditado con la Certificación Internacional The Society of NLP de EE.UU y el Dr. Richard Bandler, cocreador de la Programación Neurolingüística y con formación en Hipnosis Ericksoniana.
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