Consigue tus objetivos fácilmente.

¡Hola!
¿Te gustaría conseguir tus objetivos de una forma sencilla?. Es probable que quizás seas de esa clase de personas que todo lo que se propone con independencia del objetivo lo consigue, pero también pudiera ser que no fuera del todo así o al menos no con la frecuencia que desearías. Pues bien estas de suerte, Noviembre puede ser un buen mes para empezar a cambiar la tónica general de tu vida.
¿Cuál es mi propuesta?. Para empezar uno de los hábitos que te propongo y que cambiará tu vida por completo es que cada día, antes de entrar en cualquier red social, antes de abrir el correo electrónico o de escuchar cualquier medio de comunicación,…etc., pregúntate cuáles son tus tres objetivos que te marcas para ese día y determina en qué momento del día estas dispuesto a llevarlo a cabo. Estos tres micro objetivos que se engloban dentro de uno mayor definido a largo plazo; ya conocéis el dicho que dice que el elefante hay que comérselo cachito a cachito, estarán relacionados con las tres áreas fundamentales de tu vida: el área personal, el área profesional y el área relacional.
Este hábito de apuntarte en tu agenda personal esos tres pequeños objetivos, hará que tengas una vida ante todo más equilibrada y que dediques tiempo a lo realmente importante y que no dejes de lado tus prioridades. La falta de claridad y de foco en estas prioridades a corto plazo, hace que nos desviemos de nuestros objetivos a largo plazo. Recuerda que:
” Lo más importante, es que lo más importante, sea lo más importante “
(Víctor Küppers)
Sin embargo para que esto se dé, es necesario pararse a pensar por ejemplo, en cuáles son esos objetivos y es ahí cuando comienza la primera dificultad ya que las personas normalmente no nos paramos a pensar y así nos va.
” Pensar es el trabajo más complicado, de ahí que haya tan pocas personas que lo practiquen “
(Henry Ford)
Créate el hábito de dedicar una hora a la semana a pensar sobre tus objetivos, puede ser mientras haces deporte corriendo, o bien disfrutando del paisaje mientras vas paseando por la playa u otro lugar, o bien tomando un café en una terraza, … etc., lo importante es que estés solo y que nadie te interrumpa.
Es muy habitual escuchar a personas que manifiestan que no tienen tiempo para pararse a pensar, pero la realidad es que si no te paras a pensar, quizás descubras al cabo de varios años por desgracia, que estás en un lugar en el que no deseabas estar. La excusa de que no tengo tiempo para pensar, es el preludio para tener poco éxito y conseguir unos resultados pobres, que estoy seguro no te mereces ni tú ni nadie.
En tercer lugar está la capacidad nuestra, para detectar y poner límites a nuestros dos grandes ladrones de tiempo; las distracciones y las interrupciones. Hay personas que se distraen de sus prioridades y se ponen a merced de los demás, no fijan limitaciones a su trabajo en un mundo tecnológico donde siempre, siempre estamos conectados al Smartphone, que no por ello al mundo real. Pero la realidad es que no son conscientes de que están muchas veces renunciando a sus prioridades personales y también familiares con su actitud.
Se impone la necesidad de encerrarnos y de olvidarnos del teléfono, del correo,…,etc., porque además está comprobado que cada interrupción es una disminución de productividad. El estilo de directivo tipo “súper atareado” como nos han hecho creer en las películas primero y en el mundo real después, es pasado no está de moda. Nuestros jóvenes (millennials), lo tienen muy claro en este sentido y el tiempo para ellos tiene un valor incalculable y no están dispuestos a desperdiciarlo.
A la vez que escribo este artículo, acabo de leer la noticia de un trabajador que fue despedido de una multinacional de la alimentación, por trabajar más de la cuenta reza en la noticia de un periódico nacional. Quizás algunas empresas ya se han dado cuenta y ya han empezado a tomar medidas en este sentido. Conciliar es sinónimo de productividad.
Intenta hacer tu trabajo en la mitad de tiempo, se productivo y olvida el presentísmo. La clave está en hacer solo las tareas importantes y que cuando te pongas con ellas trates de hacerlas en un plazo de tiempo reducido, ponte limitaciones tú mismo, te aseguro que multiplicaras tu productividad y tendrás tiempo también para el resto de proyectos importantes que conforman tu vida.
Además hay una máxima que señala que cualquier tarea, se alarga en el tiempo tanto como el tiempo preasiganado para su ejecución.
Particularmente soy de la opinión que hacer el trabajo en la mitad de tiempo libera horas al día para por ejemplo: salir con tu mujer a tomar una cerveza, jugar con tus hijos, practicar tu deporte favorito, leer un buen libro o sencillamente no hacer nada. ¿Todavía crees que no merece la pena ser súper productivo?.
A continuación paso a señalarte algunas ideas, que podrían ayudarte:
1.- Haz una sola cosa cada vez. Hacer varias cosas al mismo tiempo, suena muy bien pero te hace ser menos productivo, tu energía se dispersa y te hace ser menos eficiente.
2.- Dedica días de la semana y momentos concretos a hacer determinadas actividades. Con el tiempo esos momentos te llevaran a alcanzar ese objetivo que andabas buscando y que te parecía al principio inverosímil. En realidad estas generando un hábito y cuando lo consigues la vida fluye mas fácilmente.
3.- Generar hábitos, hará que seas más productivo. Se dice que las personas necesitamos tres semanas para incorporar un hábito, durante este tiempo utiliza alertas que te recuerden ese hábito por ejemplo; una alerta en tu smarphone, post-it por toda la casa en la nevera, en el espejo del cuarto de baño, una agenda personal donde diariamente puedas consultar tus proyectos importantes, compartir con las personas de tu alrededor tus tareas para que puedan recordarte cuando vean que te desvías,…etc. Todo sirve, utiliza tu imaginación!.
4.- Automatiza todo lo que esté a tu alcance. Aprovéchate de la tecnología para tu propio beneficio también.
5.- Ten ordenada tu oficina, tu puesto de trabajo. Al final tener ordenado, limpio, un espacio de trabajo, redunda y hay muchos estudios al respecto en un incremento de productividad. Ah y olvida la frase de que yo tengo mi propio orden dentro del desorden, te aseguro que no funciona, aunque no te lo creas. Personalmente a mí me funciona muy bien tener una oficina sencilla con pocos muebles y papeles, moderna, ordenada, con alguna planta que de ese toque de vida, una imagen inspiradora por ejemplo una foto de tu familia, un olor agradable con un buen ambientador,…etc. No descuides el lugar donde pasas muchas horas al día, con el tiempo lo agradecerás.
6.- Planifica tu trabajo antes de empezar. Cada momento que dedicas a planificar supondrá un ahorro importante a la hora de ejecutarlo. A mi personalmente por si os es de utilidad, me funciona muy bien el Domingo por la tarde a última hora echar un vistazo global de la siguiente semana y cada mañana quince minutos antes de empezar la jornada, mientras tomas un café a solas, analizar que cosas son importantes con ayuda de la agenda, como os indicaba al principio de mi publicación, para que el día sea súper productivo.
7.- Pon límites y di que no a aquellas personas y cosas que vayan en contra de tus objetivos. Recuerda que tus objetivos, son tuyos y que si tú no los defiendes, nadie lo va a hacer por ti.
” Hay que decir no a mil cosas para estar seguro de que no te estás equivocando o intentas abarcar demasiado “
(Steve Jobs)
Recuerda que cada vez que dices si a alguien cuando quieres decir no, en tu interior te estás diciendo no a ti mismo. Cuidado también, con decir que si rápidamente, quizás te estés poniendo una soga al cuello y luego te pase factura.
8.- Delega o elimina aquellas tareas que no son importantes ni urgentes. Recuerda el Principio de Pareto o la regla de 80/20, teoría que mantiene que el 80% de las consecuencias se determina por el 20% de las causas.
9.- Y por último recuerda simplifica tanto como puedas. Elimina de tu vida todo aquello que no sea esencial, elimina las tareas repetitivas así como aquellas que no aporten valor, automatiza los procesos, delega para que otros las hagan por ti (lo que pueda delegarse) y recuerda el verdadero reto es dejar espacio y tiempo para las cosas realmente importantes en la vida.
Me gustaría acabar contándoos una anécdota que consiste en un ejercicio que un profesor de filosofía realizó a los alumnos de su clase y que resume perfectamente la importancia de todo lo señalado en mi artículo.
Un buen día un profesor de filosofía llegó a su aula y sin mediar palabra, llenó un frasco de cristal con pelotas de golf. ¿Está lleno?, preguntó a sus alumnos. Todos le contestaron que sí. Entonces cogió un vaso con gravilla y lo vació en ese mismo tarro. “Y ahora, ¿está lleno?” Sus alumnos, viendo que la grava se había depositado entre las pelotas de golf, volvieron a contestarle que sí. El profesor cogió entonces un vaso de arena y lo volcó en el mismo frasco. ¿El resultado? La arena se repartió por los huecos que habían dejado las piedrecitas. “¿Y ahora?”, insistió el profesor. Sí, volvieron a contestar los sorprendidos estudiantes.
Abrió entonces dos cervezas, las vertió en el tarro y rápidamente fueron absorbidas por la arena del interior. “Este frasco representa la vida. Las pelotas son las cosas trascendentales: la familia, la salud, la amistad, el amor… La grava, las importantes pero que no son trascendentales, como el trabajo, la hipoteca, el coche… La arena es todo lo demás, son las cosas pequeñas. Si llenamos nuestra vida de arena, sencillamente no habrá espacio para lo que realmente importa”.
“¿Y las cervezas?”, preguntó un alumno. “Son la prueba de que, por muy lleno u ocupado que parezca nuestro día a día, siempre queda un hueco para tomarte un par de cervezas con un amigo”, concluyó sonriente el docente.
Así que recuerda la próxima vez que te digas a ti mismo, que no tienes tiempo, te invito a que recuerdes esta anécdota.
Muchas gracias por todo, espero que os haya gustado el artículo de este mes y recordar podéis escribirme y darme vuestra opinión a info@blogcoachjgd.com, estaré encantado de conocer vuestras opiniones.
¡Un abrazo!
