UN VIAJE SIN PREJUICIOS.

Hola amigos;
En la publicación de este mes de Agosto, me gustaría compartir con todos vosotros algunas ideas y reflexiones que aprendí durante mis vacaciones.
Este año tuve la oportunidad de descansar y de disfrutar de unos días con mi familia en un fantástico lugar. Estuve en la principal isla italiana y la mayor del mar Mediterráneo, Sicilia. Sin lugar a dudas un lugar fantástico para visitar y que os recomiendo si nunca habéis estado, no solo por tratarse de un sitio precioso sino también por su gente.




Lo que quiero comentaros a través de este post es mi propia experiencia durante estos días y de como según el pensamiento que recorra tu mente en un momento determinado, pensamiento muchas veces que proviene de como vemos la realidad y de la veracidad que le demos al mismo, va a influir en que tu realidad sea de una forma u otra.
El viaje comenzó nada más pisar suelo italiano en el aeropuerto hace un par de semanas y lo que más me llamó la atención fue la amabilidad del guía que nos esperaba en el aeropuerto para llevarnos al hotel. Como ayudó a mi mujer con las maletas, a mis sobrinas pequeñas de dos años y siete años respectivamente para que fueran cómodas y seguras en el vehículo, su simpatía y charla durante todo el trayecto,…etc. Sin embargo este comportamiento no fue un caso aislado, ya que lo mismo nos ocurrió con el resto de guías que nos acompañaron durante las excursiones y traslados que realizamos de una parte a otra de la isla.
Otros detalles que también me gustaron fueron por ejemplo, el de tratar de hablar en tu mismo idioma (español), incluso disculpándose por no hablarlo bien. Ejemplos como el guía, el taxista o el propio personal de los restaurantes, hacían esfuerzos por comprendernos y hablarnos en español, incluso se molestaban en buscar las palabras a través del traductor o de google con fotos cuando no sabíamos exactamente algún ingrediente de la carta, demostrando no solo una exquisita atención sino también una capacidad de empatizar con los demás, que por ejemplo en España muchas veces echo de menos. Así mientras unos hacen el esfuerzo por hablar nuestro mismo idioma y abrirse al mundo y acoger a todas las personas que reciben (el turismo lo cuidan extremadamente), ya que vivimos cada vez más en un mundo más global y sin fronteras, algunos se empeñan en hacer todo lo contrario, demostrando una falta clara de flexibilidad y apertura al mundo y a la pluralidad. Pero ese es otro tema, que daría lugar a un largo debate y que no merece la pena discutir en este momento, pues ya se se ha dicho y escrito mucho al respecto y no es el objetivo de este artículo.
Un ejemplo de esa empatía a la que os hacía referencia, es que en una de las excursiones en las que habrían más de sesenta personas, solo nosotros éramos españoles y a pesar de ser clara minoría, el guía nos dedicó tiempo individualmente a nosotros para explicarnos a lo largo de todo el recorrido que íbamos haciendo, aun cuando la mayoría eran italianos, ingleses y alemanes. Cuando el guía les comentó (ya que mi familia no todos hablan inglés), al resto de excursionistas que fueran dando una vuelta para así poder explicarnos a nosotros en español todo lo que estábamos viendo, las caras de algunos de los turistas fue de malestar. No todos los turistas tuvieron el mismo comportamiento, los mejores los locales.
Incluso el taxista que nos llevaba de un lugar a otro, aunque no hablaba nuestro idioma y lo chapurreaba, nos estuvo asesorando al respecto donde comprar bueno, bonito y barato.
El servicio fue excepcional, llegando a extremos como que en un momento determinado mientras íbamos en un autobús y el aire acondicionado se estropeó, paramos en un área de descanso cerca de una gasolinera, porque la compañía de autocares había decidido cambiar el autobús, para que no pasáramos calor durante el trayecto. Y eso que estábamos tan solo a treinta minutos de regreso a casa. Situaciones como esta todavía no las he vivido aquí, pero en Sicilia parecía todo diferente.




El primer día al llegar al hotel y a pesar de un error por parte de la agencia a la que contratamos el viaje y no teniendo muchas expectativas de solución sobre la base de la experiencia en otros hoteles de España, sin embargo hicieron todas las gestiones oportunas para que toda la familia estuviéramos bien acomodados y al final tuvimos una buena estancia.
Otro ejemplo es cuando en los restaurantes italianos, te cobran entre dos y tres euros por el cubierto. En España no cobramos el servicio por la mantelería, las bebidas frías, el aire acondicionado, la atención profesional de sus camareros,… pero en lugar de ello lo incluimos en el precio del menú incrementando este, dando comida mala a un precio desorbitado a los extranjeros que vienen a visitarnos. Y me pregunto; ¿no sería mejor hacer como ellos para que todos valoremos el valor añadido del servicio?.
Otra de las cosas destacables, al margen de la limpieza de las calles en las zonas más turísticas, mucho mejor que en muchas ciudades de España, fue la profesionalidad con que cuidan el servicio a la hora de comer en un restaurante. Al finalizar de comer y pagar en muchos de los restaurantes (sin ser estrellas Michelin), te dejaban una tarjeta del restaurante y un enlace de Trip Advisor para que pusieras tu valoración de la experiencia. Incluso algunos guías, también al finalizar su tour, te entregan una tarjeta de visita con sus datos personales y el enlace a Trip Advisor para que realices una encuesta de valoración del servicio. No sé en vuestro caso, pero para mí creo que representa una clara apuesta por el cliente y el servicio. ¿Qué pensáis?.
En mi caso los dos guías que tuvimos durante mis vacaciones tanto Santo como Nando, nos ofrecieron un trato extraordinario y aprovechando esta publicación me gustaría agradecérselo a ambos.


Sin embargo aunque hasta aquí todo parece de color de rosa, hubo momentos en los que mi opinión no fue la misma, hasta que fui consciente de lo que os comentaba al principio del artículo y es la existencia de los prejuicios e ideas preconcebidas que tenemos cada uno de nosotros por nuestra experiencia, cultura, situación, ideología,….etc. Los prejuicios, los estereotipos, las primeras impresiones que muchas veces nos hacemos, sin constatar si son ciertas o no y que nos hacen ver la realidad de nuestro día a día de una determinada forma y como os señalaba en el primer párrafo van a influir en que tu realidad sea de una forma u otra .
Hay muchos estereotipos de como son los italianos por experiencias vividas, por ver por ejemplo un partido de fútbol, por pertenecer a un país del sur de Europa,….etc. Así por ejemplo hubo un momento en que uno de los guías cuando íbamos en una de las excursiones que ya teníamos pagada, nos pidió a todos los allí presentes 10€ en efectivo y rápidamente pensamos y el rumor se extendió como la pólvora que se trataba de un impuesto revolucionario para sacarnos el dinero. Pero sin embargo horas después, nos dimos cuenta que era para evitarnos a todos los allí presentes hacer cola para comprar la entrada de acceso a un museo que íbamos a visitar y pasar un calor sofocante que hacía esos días esperando a nuestro turno, en su lugar lo hizo el.
O por ejemplo, cuando el guía nos indicó que podíamos ir a comer junto con el a un restaurante de unos conocidos y pensamos que igual que nos había hecho con el supuesto impuesto, probablemente también querría aprovecharse de nosotros y sacarnos los cuartos. Sin embargo cuando fuimos y nos dejamos guiar por el corazón, comimos de fábula y a un precio razonable. Es más, previamente a comer muchos allí, paramos en aquel restaurante y utilizamos los servicios, sin ningún tipo de objeción por parte de los propietarios. ¿Esto es normal en España?.
Cuando íbamos en el autobús de regreso y el aire acondicionado no funcionaba, total ya nos habían sacado la pasta que más daba ya, sin embargo nos cambiaron el autobús. Situaciones como esta se sucedieron a lo largo de todo el viaje y la forma de interpretar o de prejuzgar algo también. ¿Cuántas veces juzgamos a alguien con solo verle y no nos damos la oportunidad ni siquiera de conocerle?. O por el contrario, ¿cuántas veces creemos que alguien es una magnífica persona, simplemente porque hay algún tema o punto en común y luego nos llevamos una desilusión porque no era lo que pensábamos?.
El último día, ya de regreso a casa, tuvimos un retraso de cuatro horas en nuestro vuelo a España y en esos momentos todo lo positivo se volvió negativo, por unos instantes parecía que nuestro viaje había sido un desastre, alimentándonos en la queja, la mala suerte, el desconsuelo,… etc. entrando en bucle, hasta que mi pensamiento volvió a percatarse de que interpretación quería hacer yo de ese hecho y como este iba a condicionar mi realidad vivida. Obviamente podéis imaginar que opté, por una experiencia positiva. Me quedo con una de las frases que nos señaló uno de los guías en un momento de las vacaciones: “Que esperaba que lo hubiéramos pasado bien, que para eso habíamos ido de vacaciones, ¿no?”. Pues si de eso se trata de disfrutar la vida en la medida de las posibilidades de cada uno y además de si vas a viajar hacerlo sin prejuicios.
Es probable que alguno de vosotros también haya viajado a Italia y que tenga una opinión contraria a la que yo he tratado de compartir con vosotros, pero ¿cuál de ellas es la correcta?.
“El mapa no es el territorio. Tu realidad es subjetiva”.
Es absurdo discutir para ver quién tiene la razón, un claro ejemplo cuando uno habla de política o de fútbol con la familia o amigos. Cada uno tiene su propia verdad o su propio mapa mental.
Todo depende de nuestra mirada, de las gafas que utilizamos en nuestro día a día y de como vemos las cosas que nos suceden. Es probable que yo esté equivocado o no, en todo lo escrito hasta ahora, de hecho por eso lo hago, no pretendo tener razón pues eso es lo de menos, mi intención en este post es que seamos conscientes de la cantidad de prejuicios, de ideas preconcebidas, de estereotipos que tenemos de cualquier cultura, ideología o persona sin apenas conocerla y como esto nos limita muchas veces en nuestra vida.
No quiero acabar este artículo sin mencionaros una lista de los prejuicios más habituales con los que podemos encontrarnos o que al menos nos sirvan para saber cuando afrontamos una situación como es el caso de un viaje, unas vacaciones, o cualquier otra situación de nuestras vidas, reconocer con que lente estamos viéndola.
Muchos de estos prejuicios aparecieron en mi descripción de nuestro viaje, con mi lenguaje a través de generalizaciones, usando el efecto halo, el sesgo de confirmación, los estereotipos,… etc., espero que te sirva de ayuda.
| Prejuicio | Definición | Ejemplo |
| Efecto halo | Tu impresión global de una persona influye en tu evaluación sobre los rasgos especiales de esa persona. | Es guapo ¡y además es inteligente! |
| Sesgo de afinidad | La mayoría de nosotros nos sentimos más cómodos y preferimos estar con personas como nosotros . | Me gusta la gente que es como yo. |
| Sesgo de confirmación | La tendencia a notar solo los hechos y características que alimentan nuestra visión previa, mientras que al mismo tiempo ignoramos o descartamos las que (independientemente de lo válidas que sean) que amenazan nuestra visión del mundo. | Si consideramos a alguien como fiable y con alto desempeño tendemos a notar cosas que confirman esa opinión e ignorar otros hechos que podrían contradecir esa opinión como: no cumplir con los plazos, olvidar algunas tareas, etc. |
| Profecía de autorrealización | Las expectativas de una persona hacia el resultado influyen en su propia conducta, propiciando el resultado esperado. | Al percibir el talento de alguien podemos proporcionar las condiciones necesarias para desarrollar el talento: formación, tareas exigentes, delegar más responsabilidad, etc. |
| Primacía / efecto de reciente | Basar el juicio en la primera o la última impresión que se tiene de alguien. | Nunca se tiene una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión. |
| Sesgo de estereotipo | Esperar que un miembro de un grupo tenga determinadas características comúnmente asociadas con el grupo sin tener información real sobre esa persona. | Los españoles siempre están de fiesta. |
| Error de atribución | Cuando se explica la conducta negativa de alguien otros pueden tender a ver las causas de esa conducta en las características internas de una persona como: rasgos de personalidad, aptitudes, motivos, etc. e ignorar factores situacionales. | Explicar el retraso de un compañero por su pereza e ignorar las condiciones meteorológicas o problemas con el transporte público. |
| Enfatizar mucho en información negativa | Centrarse principalmente en información o conductas negativas porque las consecuencias de tales conductas son a menudo más visibles. | Dar más feedback negativo.
Prestar más atención a las noticias malas. |
Si deseas saber más sobre este tema u otro, puedes contactar conmigo en info@blogcoachjgd.com. También me gustaría invitarte a que si quieres hacer alguna reseña, comentario o recomendación sobre que te ha parecido este post, puedes hacerlo en el apartado “Testimonio”.
Javier Giménez Divieso acompaña a Profesionales, Empresas y Equipos a mejorar sus resultados, a través de la Formación, Mentoring y el Desarrollo Personal.
Directivo senior con veinte años de experiencia en diferentes unidades de negocio nacionales, es además Formador, Mentor, Conferenciante, Coach Ejecutivo y Equipos certificado por ICF, acreditado con la Certificación Internacional TheSociety of NLP de EE.UU y el Dr. Richard Bandler, cocreador de la Programación Neurolingüística y con formación en Hipnosis Ericksoniana.
Asociado y/o Colaborador en las siguientes organizaciones y/o empresas: AEMME (Asociación Española Multisectorial de Microempresas), CEEI Elche (Centro Europeo de Empresas Innovadoras de Elche), Universidad de Alicante, Networkeando, Plataforma Unidos 8 de Marzo, Youth Business Spain e Instituto Europeo de Coaching.
